viernes, 13 de marzo de 2009

A veces el peor silencio se encuentra en una palabra, porque en definitiva no existe la palabra aislada. La palabra es la palabra de quien la dice, la palabra depende del cuando se la dice, del como se la dice y a quien se la dice.
Mi sueño es crear una palabra que no sea de nadie ni de ningun momento, que no importe cuando ni a quien sea dicha. Una palabra inalterable y eterna superior a cualquier circunstancia. Una palabra abstracta tan definitiva como la muerte.
Quizas esa palabra a la que me refiero, sea la palabra que aun no ha sido pronunciada. Aquella que en cada instante esta por ser dicha y que nunca es posible decirla porque al hacerlo se destruye a si misma. Una palabra que no puede sobrevivir nunca: una PALABRA SUICIDA.

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